Cubre los daños que tu actividad empresarial pueda causar a terceros.
La RC de explotación cubre los daños corporales, materiales y los perjuicios económicos derivados que tu empresa pueda causar involuntariamente a terceros en el desarrollo normal de su actividad —por ejemplo, un cliente que resbala en tus instalaciones, un producto que provoca un daño, o una obra que afecta a una propiedad vecina.
Es uno de los seguros más transversales: prácticamente cualquier actividad empresarial está expuesta, y a menudo es exigida por clientes, propietarios de locales alquilados o administraciones antes de formalizar un contrato o una licencia.
Ajusto el capital asegurado y las exclusiones al riesgo real de tu sector de actividad, ya que la siniestralidad y los capitales habituales varían mucho entre, por ejemplo, un comercio minorista y una empresa de construcción.
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