A terceros, ampliado o todo riesgo, adaptado al uso real de tu moto o ciclomotor.
Igual que con los coches, la ley exige como mínimo el seguro de responsabilidad civil obligatoria para circular con moto o ciclomotor. Sin él, no se puede circular legalmente y te expones a sanciones económicas importantes.
Para motos nuevas o de cilindrada alta, suele interesar el todo riesgo, ya que el coste de reparación puede ser muy elevado. Para scooters urbanos o motos de poco valor, un tercero ampliado con cobertura de robo suele ser suficiente.
Un factor clave es dónde se estaciona la moto: si se deja habitualmente en la calle, vale la pena reforzar la cobertura de robo e incendio respecto a si se guarda en un garaje.
Ajusto la cobertura y la franquicia al uso real que haces de la moto —ciudad, carretera, frecuencia, lugar de estacionamiento— para evitar tanto pagar de más como quedarte corto de protección.
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